Editorial 2: Porque enfermamos, a veces?

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(editorial 2)

Minerva San Nicolás Pareja. Enfermera, Directora de contenidos de la revista sanitaria Instituto Médico e Investigación.

En nuestro segundo número seguimos conociendo todos los aspectos de las
acciones sobre nuestro cuerpo, que nos llevan a enfermar.

Como sabréis el cuerpo enferma por factores tanto internos como externos, y a la vez por factores físicos o emocionales. El control de las emociones es un arte para el ser humano. El mal control de alguna emoción ya sea por problemas autoinducidos o inducidos por factores externos, llevan a la persona a la enfermedad.

La depresión, la ansiedad, y muchos otros problemas emocionales se derivan del mal control que podemos tener sobre situaciones de la vida que para unas personas pueden resultar leves, pero, que las mismas situaciones, para otras personas pueden llegar a ser realmente graves.

Como afrontemos los problemas de la vida diaria podrá traducirse o no en una alteración emocional más o menos larga. Estos problemas pueden manifestarse a la misma vez en alteraciones orgánicas como diarreas, vómitos, problemas dermatológicos, problemas musculoesqueléticos, etc….

Otras acciones que nos enferman son las externas. Algunas no las podemos
controlar directamente, pero podemos evitar su exposición. Recordad la palabra epigenética porque encontrareis su definición entre la paginas de nuestro segundo número.
Algunas otras vienen directamente de malos comportamientos que tenemos sobre nuestro cuerpo. Los malos hábitos, drogas, alcohol, alimentación desequilibrada, etc, nos provocan problemas funcionales de nuestro cuerpo. Si estos malos hábitos se mantienen en el tiempo pueden derivar en enfermedades graves.

Podemos elegir muchas formas de tratar los problemas de salud. Tratando el cuerpo y/o tratando la mente. Se pueden y se deben hacer conjuntamente porque no olvidemos que somos un “todo”. No podemos separar la mente del cuerpo. Así que, si acudimos a la sanidad para tratar problemas físicos de salud, nunca debemos olvidar que casi siempre va ligado a alteraciones emocionales.
Tenemos la obligación de tratar al cuerpo enfermo pero los profesionales que trabajamos en centros de salud, no debemos olvidarnos de la persona, y de todo lo que trae emocionalmente con ella cuando ingresa. De esta manera se debería de apostar por centros que aborden a la vez los problemas de una forma más integral.
Para acabar la editorial os dejaré con dos conceptos que me gustaría que recordarais: psicosomática y epigenética.